SIGLO XIX



   
Oria con ayuntamiento en la provincia diócesis de Almería, y partido judicial de Purchena, goza de buena ventilación y clima despejado y saludable. Los edificios que forman la población se hallan distribuidos en varias calles irregulares y de mal piso. Tiene cuatro plazas, dos de ellas bastante espaciosas, llamadas de la Iglesia y del Mercado, una escuela de Educación Primaria, a la que asisten de 45 a 50 niños, dotada con 800 reales pagados de fondos propios, una iglesia parroquial (Ntra. Señora de las Mercedes).

   En esta iglesia colocada casi al extremo oeste de la villa, sirven el culto: 1 cura párroco, 2 tenientes, 2 beneficiarios, 1 clérigo particular y 1 sacristán. También existe una ermita extramuros bajo la adbocación de San Gregorio y 4 de los caseríos de Aspilla, Contador y Cerricos y Rambla. En el término se encuentran varias fuentes de exquisitas aguas, siendo las más abundantes las denominadas Polaca y Roca de Oria, las cuales dan movimiento a diferentes molinos harineros.

   El terreno participa de monte y llano, y es bastante productivo. Los Caminos son todos de herradura, pero transitan también algunos carruajes. Produce granos de todas clase y ganado lanar y cabrío. Industria: la agrícola y la fabricación de lienzos y colchas que se llevan a vender a la Mancha y a Castilla; los domingos de cada semana se celebra mercado, del cual son objeto principalmente los granos. Población 1.400 vecinos, 5.600 almas.